sol y cafe

puntos de vista

Poemas


A Dios

Publicado el 19 de Abril, 2008, 18:52. en Poemas.
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by: Manuel Darío

A Dios le pedí amor,

pero como siempre,

Él… se toma su tiempo…

Me regaló pasión.

Me regaló ternura.

A Dios le pedí esperanza,

pero como siempre,

Él… se toma su tiempo…

Me regaló persistencia.

Me regaló sueños.

A Dios le pedí constancia,

pero como siempre,

Él… se toma su tiempo…

Me regaló fuerza.

Me regaló tesón.

A Dios le pedí milagros,

pero como siempre,

Él… se toma su tiempo…

Me regaló ilusión.

Me regaló confianza.

A Dios le pedí olvido,

pero como siempre,

Él… se toma su tiempo…

Me regaló paciencia.

Me regaló calma.

A Dios le pedí perdón,

pero como siempre,

Él… se toma su tiempo…

Me regaló comprensión.

Me regaló juicio.

A Dios le pedí distancia,

pero como siempre,

Él… se toma su tiempo,

Me regaló mesura.

Me regaló lógica.

A Dios le pedí ideas…

pero como siempre,

Él… se toma su tiempo,

Me regaló fantasías.

Me regaló verdad.

A Dios le pedí creencia,

pero como siempre,

Él… se toma su tiempo…

Me regaló evangelio.

Me regaló lealtad.

A Dios le pedí mis pasos,

y me los dio

… ¡desde hace ya, mucho tiempo!

San Juan, Puerto Rico

Jueves, 15 de Julio de 1999


Mis helechos

Publicado el 28 de Marzo, 2008, 17:19. en Poemas.
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Ahí están ellos,

como estuvieron siempre.

Esperando cada mañana,

su rocío de agua,

… sin inmutarse.

Abriendo sus hojas al sol

… al día;

como si todo… ¡todo!

permaneciera igual.

Rodando sobre sus ramas inconclusas

las gotas de agua…

refrescando el calor,

alimentando sus raíces.

Mis helechos

… ahí están… como siempre

en cada maceta,

en cada rocalla,

entre las sombras y la luz;

dispersos entre sus posiciones

desde ya… muchos meses atrás.

Emergiendo algunos…

muriendo otros.

Permaneciendo callados,

sin cuestionarse:

¿Por qué no han de entrar a la casa?

Invadiendo de verde los espacios,

descomponiendo la luz,

armonizando el ambiente.

… ¿Para qué los volvería a entrar?

Para que el calor

los destroce…

para que el tedio los marchite.

Aplastados por el abandono,

que les roba el desamor

… su verde ilusión,

sin que llegaran a comprender

que la vida…

de la casa ya se alejó.