|
by Manuel Darío
Recientemente he leído un artículo sobre el derecho de autor o copyright. La pregunta fundamental era: ¿Hasta cuándo debe existir ese derecho? Y tomando como ejemplo los Patrimonios de la Humanidad volvía a cuestionar ¿A quién realmente pertenecen esas obras?
Creo que primeramente deberíamos saber de qué estamos hablando, pues no es lo mismo toda una ciudad que por su valor histórico, arquitectónico se haya considerado Patrimonio de la Humanidad, como es los casos de las hermosas e inigualables ciudades coloniales del Caribe, las Pirámides mexicanas o las fabulosas y misteriosas Pirámides de Egipto, pero no sé hasta que punto deberían ser las obras como cuadros, esculturas, etc. Deberían ser esas obras que realizó un artista y que por su celebridad toman una denominación más allá de la obra de arte en sí, convirtiéndose en parte del arte humano o que sean de autores desconocidos y además posean cientos o miles de años.
¿Tendrán las obras de los autores que perder sus derechos de autor porque un tiempo de años limita su propiedad? ¿Por qué no pueden pasar esos derechos a los familiares por siempre? ¿A dónde van a parar las ganacias de esos derechos al perderlo la familia del autor? y ¿Quién los toma?
Egipto ha dicho que: Si hay un patrimonio, un tesoro cultural o natural que destacar y resguardar, será de la nación que lo contenga en su territorio.
Todo esto lo veo bien si ese país no ha solicitado que su obra sea incorporada a la nomenclatura de Patrimonio de la Humanidad y además acomete su mantenimiento sin solicitar ayuda alguna a nadie, si se compromete a restaurarlo y mantenerlo para que nuevas generaciones puedan contemplarlo. Pero si ese país no puede asumir dicha preservación y solicita sea parte de ese conjunto de obras de la humanidad porque lo merita, entonces NO podrá exigir que esa obra no pase a ser parte del Patrimonio Cultural de la Humanidad, interviniendo en su conservación el organizmo correspondiente, porque la humanidad está ayudando a su mantenimiento y tiene el derecho a exigir por ella una serie de compromisos para que la misma no se pierda en el olvido y el desinterés de los gobiernos de turno porque la obra en sí no representa una atracción turística-económica. Es simplemente un legado y debe transgredir el tiempo.
Ahora bien y volviendo a los derechos de los autores ¿Por qué tiene que existir una fecha límite después de la muerte del autor? Para que otros realicen con ella cuanto deseen y no tengan que rendir cuentas porque ha pasado el tiempo reglamentario… Entonces ¿No debería suceder igual con las empresas, compañías, industrias y demás? ¿No tendrían que pasar como un bien de la sociedad luego de un tiempo considerable de explotación? Una petrolera jamás caduca, un central azucarero nunca deja de ser patrimonio de la familia, ni un cortijo deja de ser jamás de su dueño ¿Por qué sí, una obra escrita por un literato o uno cualquiera? ¿No debería pasar de generación a generación como el resto de las cosas? Como un título nobiliario que pasa de generación a generación y no tiene fecha de caducidad luego de la muerte del que fue objeto de la nominación.
Dejémonos de bobadas como que una obra de arte es para que lo disfrute el pueblo, que los poemas son de quien los necesita y así una chorrada de ideas flamantes que no dicen nada, por que quien produce automóviles no requiere de todos esos automóviles, quien diseña la moda no utiliza todas esas prendas de vestir, pero sí son complementos de la sociedad, requerimientos muy necesarios para cada individuo y a nadie se le ha ocurrido decir que deberían ser de todos porque todos los usamos… Tampoco se debería vender el pan, ni los cereales, ni la carne o el pescado, porque son artículos de primera necesidad de la humanidad.
Si esos derechos de autor caducan, deberían también caducar los derechos de las demás propiedades, si los derechos de los familiares del autor se pierden luego de un tiempo de fallecido el autor, también deberían claudicar los títulos y las propiedades y las coronas reales y los derechos a explotar un mineral; que en definitiva si son parte de la humanidad porque todos sufriremos las consecuencias de los malos usos y lo indiscriminado de operar la mayorías de los recursos terrestres, único lugar donde habitamos todos.
|