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By Manuel Darío
uizás esta palabra, Guagua, pueda significar diferentes cosas para personas de diferentes partes del mundo, como es el caso de Sudamérica, en Chile, donde una guagua no es más que un bebé, no así para los nacidos en Canaria, o en el Caribe, como es el caso de Cuba, Rep. Dominicana, Puerto Rico y desde hace más 40 años, con la llegada de los exiliados cubanos a La Florida, donde simplemente significa el bus común y corriente que cada día nos transporta de la casa al trabajo, al cine o las tiendas.
Habrá que tener mucho cuidado en su uso, acorde al lugar donde estemos, pues un chileno que esté en Santo Domingo o La Habana, si expresara que: Debe darle el pecho a su guagua, le mirarían con cara algo insólita e inmediatamente se alejarán de él creyéndole loco; así como un puertorriqueño o canario en Stgo. de Chile si dijera que: Voy a coger la guagua, lo detendrían en el acto por pedófilo.
Se cree que el origen de esta emblemática palabra venga del inglés Wagon o vagón creada en Canaria, ya que el autobús no es otra cosa que un vagón con ventanillas y asientos para el transporte público, y que dado a la gran emigración canaria en un instante de la historia llevó hacia esta zona su uso.
Haciendo algo de historia; primero fueron aquellas guaguas de palo que le hicieron la vida imposible a los tranvías hasta vencerlos. Creo que de este hecho surgió una nueva palabra: Guagüero, ese señor todopoderoso que ante un gran volante, guía o timón va conduciendo la guagua. Todopoderoso porque él y nadie más que él decide quien sube, dónde sube y dónde se ha de quedar, abrirá las puertas cuando lo crea y las cerrará cuando le dé su real gana, sin importarle si tendrás que caminar dos como cinco manzanas para llegar a tu destino. Él parará en el lugar que así lo decida, no te escuchará tus gritos de ¡La Parada chofer!, y si por casualidad ve a algún conocido, acomódate bien porque posiblemente se pondrá a conversar un rato ¡Qué decir si se baja a tomar un buchito de café!
Con el tiempo el uso de guagüero fue ampliando su significado y por su puesto su uso, ampliándose hasta absorber el propio sentido de otras como: desgraciado, sinvergüenza hasta las más agresivas: hijoeputa, maricón, etc.
Muchos han sido los que en un momento de su vida se vieron atrapados por los designios de estos señores… hoy también existen señoras. Frustrado por la impotencia de no poder hacer nada y en un estado de clímax ver como su parada se alejaba, otros han tenido que correr tras estas guaguas porque su conductor decidió continuar unos cuantos metros más adelantes, a veces sin detenerse y el esfuerzo de alcanzarle fue vencido por el agotamiento. Justo en uno de estos instantes y gracia a la avispada chispa caribeña, luego de verse perdido, surgiera la conocida frase de ¡Este guagüero hijoeputa!
De ahí, como un tropel de ideas y ofensas nació ¡Este guagüero! ¡Tenías que ser guagüero! ¡Guagüero de mierda! y así muchas otras, pero la más original de todas fue una tarde a la llegada a la universidad cuando tras una aguerrida disputa entre un grupo de estudiantes y el conductor de la guagua se le escuchó decir a un chico desde su asiento, en lo más profundo de la guagua: ¡Tú lo que eres es… Un guagüero! Resumiendo así todos los anteriores significados de esta pintoresca palabra.
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