|
Enero 6 del 2007
En todos estos días de festividad, de aparente relax navideño, de haber dejado mi labor y meterme -en mis momentos libres- en mi escritura; hube de hurgar en la internet sobre el asunto que esta vez me interesaba y que desde hace ya más de un año iba postergando para mi libro Reajuste de expectativas, la re-encarnación, el karma y todo eso que de alguna forma me fascina por lo que podemos jugar con ella, inventar decisiones, hechos y demás cosas de la vida con la que podemos fantasear.
Metiendo las narices por aquí, chismeando por allá y abriendo alguna que otra página dedicada a este menester, me vi de repente ante la posibilidad de "conocer" acerca de mi última vida sobre esta Tierra.
¡Vaya pretensión!
Lo digo porque seguramente habrá muchos por ahí que no podrán absorber que talvez fueron mujeres en vidas pasadas, ya que hoy son puros machotes que se hartan de su virilidad; o alguna chica sensual, de exuberante y voluptuoso cuerpo de escultura misena que se cree el mismísimo centro de toda atención y que haya sido un hombre en su última vida.
Como todo mortal, el bichito de la curiosidad me picó, así que continué leyendo aquella página y cuando hallé que podía saber quién fui tan sólo dando mi nombre completo, mi fecha de nacimiento, hora y lugar, comencé a rellenar aquellas casillas virtuales. Luego de unos cortos segundos, se volvió a abrir la página y ¡Ouala!, en ella decía textualmente:
Has vivido hasta el día de hoy 2767 semanas, 6 días, 33 horas y 22 minutos en esta vida.
Sobre tu vida anterior:
No sé cómo te sientas al respecto, pero parece que tú fuiste mujer en tu última encarnación. Tu signo zodiacal en esa vida era Escorpión.
Muy probablemente pasaste los últimos momentos de tu vida en algún lugar cerca de la parte Sur de Europa o Asia Menor, aproximadamente en el año 1545. El nombre por el que se te conoció en esa vida pudo haber sido algo como Martie o Thomasine. Es posible que tu ocupación en esa vida fuera algo relacionado con curtidor de cuero, sastre.
Carácter despiadado, sopesando cuidadosamente sus decisiones en situaciones críticas, con excelente autocontrol y férrea voluntad. Por lo general fuiste apreciado, pero no siempre amado. Tu lección: conquistar el recelo y la furia en ti mismo y entonces, en aquellos que te escogerán como su guía. Deberías entender que estas debilidades son causadas por miedos y arrepentimientos.
Aquello me pareció fascinante, no me produjo ninguna conmoción el haber conocido que fui girl en mi anterior vida, diciéndome para mí solito: Bueno, esto de disfrutar ambos bandos y que no te coloquen ningún cartelito es bueno, así que decidí continuar mi búsqueda, pero ¡Sorpresa! una nueva página volvía a decirme algo parecido, y como medio de comprobación volví a rellenar las casillas virtuales de esta página esotérica.
Has vivido hasta el día de hoy 2767 semanas, 6 días, 33 horas y 18 minutos en esta vida.
… Bueno, me dije, esta mínima diferencia de algunos pocos minutos no es como para pegar el grito en el cielo, pudo ser también la diferencia entre cada página, por lo que continué leyendo sobre mi vida anterior:
No sé cómo te sientas al respecto, pero parece que fuiste hombre en tu última encarnación. Tu signo zodiacal en esa vida era Escorpión. Muy probablemente pasaste los últimos momentos de tu vida en algún lugar cerca de África del Sur, aproximadamente en el año 1649.
El nombre por el que se te conoció en esa vida pudo haber sido algo como Bakari o Vual. Es posible que tu ocupación en esa vida fuera algo relacionado con escritor, dramaturgo. Tipo revolucionario. Inspiraste cambios en alguna esfera política, de negocios, religiosa, etc. Probablemente un líder. Siempre te pareció que tus percepciones del mundo eran de alguna manera diferentes. Tu lección: confiar en tu intuición como tu mejor guía en la vida presente.
¡Joder!... ¿será posible poder vivir dos vidas últimas? o todo ha sido un catastrófico error de calculo, pues en una me decía haber vivido al sur de Europa o Asia Menor, o sea o bien fui una chica europea o una hermosa mujer del Asia Menor… quizás alguna princesa, pero no, porque según esta página fui curtidora de pieles o sastre, así que todo eso de azul princesa con joyas por doquier y un bello y esbelto príncipe se esfumó, entendiendo el por qué de haber tenido un carácter despiadado ¡la envidia, señores… la envidia!
En la siguiente incursión me informa que nací o viví en África del Sur, que fui un hombre y que muy posiblemente fuera un escritor, dramaturgo, que estuviera relacionado con la política o algo así, y por el nombre seguramente fui un hombre negro… ¡¿dramaturgo, escritor, un negro por aquella época?!
Lo otro fue la fecha… por fin cuándo la viví, en 1545 o en 1649, son 104 años de diferencia, otra vida y si viví ambas, ¿qué hice en ese in bettween? Así que buscando una tercera opinión, como si se tratara de una enfermedad, me fui a otra página.
Esta nueva me informa:
No sé quien eres ahora, aunque lo presiento, pero eras mujer en tu última encarnación terrenal. Naciste en algún lugar cerca del territorio que ahora se conoce como Holanda aproximadamente en el año de 1400. Tu profesión pudo ser joyero, fabricante de relojes.
Breve descripción de mi vida anterior:
Inquisitivo, inquieto, inventivo, siempre llegabas al fondo de las cosas. Tenías talento para el drama; naciste actor.
Cuando terminé de leer -con asombro- esta tercera opinión… ¿Qué creen que hice? Pues continuar con mi narrativa sacando de mi cabezota toda idea y olvidándome de todo lo que andan diciendo por ahí, toda esa gente que dice ser experta en re-encarnación, que para eso todos los "diagnósticos" concuerdan en una cosa: ¡soy creativo!
|