sol y cafe

puntos de vista

Reajuste de Espectativa

Publicado el 21 de Noviembre, 2005, 21:43. en Reajuste de Espectativas.
Comentar | Comentarios (1) | Referencias (0)

Derechos Reservados del Autor®

Si pudiéramos encontrar la fuente del todo, quizás la halláramos entre los hábitos y las costumbres de aquellos que fueron haciendo la historia -nuestra historia- quienes dejaron un legado entre los espacios de cada minuto, hilvanado hasta formar lo que hoy podemos llamar la Epopeya Humana. Concordando de esta manera el derrotero trazado mediante la sucesión de generaciones tras generaciones. Donde la interrogante de los acontecimientos han permanecido estáticos, entre la perplejidad y la insuficiencia de acepciones que nos liberen de la incertidumbre de las preguntas que nos hemos venido haciendo desde el mismo comienzo de los tiempos…

¿Qué somos?... ¿Desde cuándo estamos?... ¿Qué hay después?

El derrotero de nuestra presencia, se ha trazado por cada hecho que aconteció en la ancha línea de la vida, tanto por lo que ha perdurado como por aquello que se deshizo sin dejar rastro aparente, perdido tal vez en nuestros subconscientes, depositándose uno tras otro, conformando de alguna manera lo que hoy somos… Pero realmente ¿Qué somos?  La creación de un ente semejante a una divinidad que no hemos visto, que aún nos queda por descubrir.

Cuando apenas éramos una especie más, entre las que poblaron esta inmensa nave que va dando vueltas sobre sí misma, arrastrándonos en ella, recorriendo el tiempo y el espacio en pos del futuro, de donde esperamos obtener esas respuestas que aún no poseemos. Nave que llamamos Tierra, en la cual desde que dejamos de ser animales supimos que seríamos dueños absolutos de ella. Introduciéndonos en campos que nos han ido llenando de cuestionamientos, con los cuales cada vez más vamos ampliando nuestras fronteras, mas también descubrimos que poco sabemos de nuestro entorno, de la chispa que nos dio la vida, del espacio circundante, del universo, de lo que en realidad somos.

Por ello cuando no hemos tenido las respuestas adecuadas, hemos inventado una excusa para suplir esos vacíos, perdiéndonos en los miedos que nos pudieran trae o simplemente destruirlo porque no lo llegamos a comprender.

Acaso, somos solamente un cuerpo perceptible para que energías superiores puedan sentir o vivir aquello que en su estado original no pueden percibir y por tal causa comienzan a transgredir los tiempos todos, hasta superar los errores que fueron cometiendo en cada etapa de lo que se ha denominado vida… las inexactitudes o falencias que cometieron. Convirtiéndonos por ello en simples vehículos sensoriales, como pudiéramos creer que es nuestro cuerpo contra lo que en verdad somos, cerebro.

Somos una entidad energética que requiere de un medio corporal por un espacio limitado de tiempo, en el cual aprendemos -o aprenden- y enseñamos destrezas y comportamientos, como exámenes que nos califican para un grado superior; abandonándolo cuando ya nada más podemos aprender, cuando ya nada más vamos a aportar.

Una interacción multidimencional y multitudinaria, donde vemos en los demás el reflejo de lo que somos verdaderamente, dando y recibiendo constantemente. Una simbiosis de energías constantes con la que vamos construyendo historias, dejando huellas que conforman los hábitos y las costumbres, como signos para los que vendrán después. Nosotros mismos envestidos en otra estructura orgánica. Hemos venido andando desde tiempos inmemoriales, creyéndonos que somos algo cuando en realidad nada en verdad somos, o que realmente seremos algo que no comprendemos qué es… ¿Qué somos?

Hoy una nueva era se va abriendo ante nuestros pasos, desvencijando ideas y conceptos que nos acompañaron durante milenios, algunas creadas por nosotros mismos, otras venidas de lugares que no comprendemos todavía, pero que comienzan a desvanecer velos. Internándonos en campos que nos van hablando de cosas muy superiores que no llegamos a discernir, pero que de alguna manera creemos que existe o que pueda existir. Hemos venido consumiendo tiempos buscando nuestro lugar, deshaciéndonos en actitudes y preponderancias que nos han llevado a arrastrar con acciones realizadas, acumulándolas porque no las hemos concluido, algunas de ellas hasta nos han destruido. Otras nos han llevado a creernos los Dioses Terrícolas, avasallando, esclavizando a quienes hemos considerado ilusamente inferiores.

Algo que venimos guardando en nuestras mentes, traslúcidos, escondidos en algún recóndito lugar del subconsciente "humano", sin que sepamos realmente que está ahí, ocupando espacios como programas de computadoras que en algún instante apretando el botón requerido saltará. Memorias que determinan lo que estamos haciendo o nos impide avanzar, obligándonos a quebrantar tiempos en acciones repetitivas, acarreándolas por siempre hasta que logremos superarlas.

Si nos adentramos en los conceptos y ventanas de esta nueva era, sin estar realmente preparados para ello, nos confundiremos entre tantas hipótesis que nos han de conducir a niveles que no hemos aceptado del todo. Donde muy bien que pudiéramos encontrar los vacíos que todas nuestras religiones no nos han llenado tampoco.

Cuando comenzamos a estudiar la Biblia, encontramos aspectos de nuestro legado que con la cotidianidad de la vida ha sido decolorado, donde la palabra de Dios la podemos interpretar como seamos capaces de hacerlo, como realmente somos en definitiva. Mas ella de alguna manera va componiéndose a lo nuevo que surge, venido todo por las investigaciones que hemos realizado en el campo científico, pero también en el llamado esotérico; descubriéndonos aquellos aspectos que muy bien pudieron estar junto a nosotros desde los mismos comienzos del tiempo o de la historia, pero no entendimos y la mistificamos convirtiéndola en credo, logrando proseguir nuestro andar, sin tener que reconocer que nada sabemos. Comenzando a ser esa divina palabra interpretada de otra manera… quizás la verdadera, iniciando la salida del oscurantismo que nos ha envuelto desde mucho tiempo atrás.

Ahora bien, si llegamos a aceptar como verídico que somos algo más que un cuerpo evolucionado -cosa que creo fervientemente-, que venimos cumpliendo compromisos asumidos previamente, para lograr mediante esto que hemos decidido llamarlo vida… entonces ¿Dónde queda el libre albedrío? Realmente para quién es el concebido y manido concepto… ¿Para el alma, el espíritu o para el cuerpo? Nuevamente nos tendríamos que cuestionar ¿Qué somos verdaderamente?

Si fuéramos solamente cuerpo, humano o animal superior que fue evolucionando hasta llegar a ser lo que suponemos que somos ¿Traspasaríamos el tiempo? o al morir nos desintegraremos como simples moléculas, desafirmando la ley de que la materia ni se crea ni se destruye… sólo se transforma. Ahora bien, si es cierto que trasgredimos nos debemos preguntar ¿En qué?

Tal vez pasaremos a ser parte del medio ambiente, convertidos en fosfatos, carbón, oxígeno o sabrá Dios qué otra cosa, pero si nada de ello es realmente lo que parece ser… ¿Qué hay después de todo esto? Si tomáramos como ley esto último, entonces sería un verdadero desperdicio por desaparecer totalmente como entes al morir. Deshaciéndose en nada lo que acumulamos, perdido el legado adquirido al pasar por nuestra vida. Quizás nuestra herencia por tener que desaparecer sean precisamente los hábitos y las costumbres de aquellos que una vez fuimos -generaciones tras generaciones-, desde que dejamos de ser complejos animales, comenzando a agruparnos en comunidades para protegernos mutuamente, fomentando con el tiempo y todas esas vidas, primeramente un núcleo familiar. Luego un grupo racial o etnia, creando comunidades hasta lograr ser nacionalidades, para al final llegar a ser lo que hoy somos.

Retomando nuevamente y para concluir, lo de las nuevas tendencias -new ages-, elegiremos convivir por siempre con el mismo grupo de entes, asumiendo roles diferentes cada vez. Siendo hoy el hijo y mañana el padre, el tío, la novia o el amigo fraterno… buscando por siempre el amor. Como un artista realiza en Hollywood. Entonces y antes de perderme en todo esto, en mis propias ideas y conjeturas de lo qué podemos ser realmente, le lanzo una nueva pregunta al lector… ¿Será tal vez virtual todo cuanto vivimos? ¿Somos tan sólo el sueño de alguien? Siendo nomás que convergencias de energías, procedentes de entidades superiores, que han creado lo que creemos poseer desde la infinidad del Universo hasta la bacteria más insignificante, para creer llevar a cabo lo que se va realizando, pero… ¿Cuando ese alguien despierte, qué pasará?